No sé por qué tengo la manía de querer escribir justo a la hora de tirarme a la cama. Puede que sean todas las emociones vibrando dentro de un cuerpo desgastado que necesitan salir y transformarse, como energía, más nunca desvanecerse. Cuando entro en contacto con la cama después de un día de trabajo, solo siento que sigo presionando ese botón de reinicio que me hunde cada día más en este círculo vicioso. Y es desesperante, de monomaniacos. Es desesperante el querer transmutar toda tu vida, borrarlo todo y comenzar de nuevo, y no tener idea de por dónde empezar. ¿Por dónde, en todo este Dédalo, debo crear esa brecha para salir de aquí? Al estrujar mi cara contra la almohada, me sumerjo cada vez más en esta sensación de vacío, de un cuerpo inerte a emociones, que debe levantarse a aderezar su sinsentido todos los días, hasta fenecer frente a este agravio que llamamos salir adelante. Y es ahora cuando entiendo que mi demencia le ha cortado todos los hilos, menos uno, donde pende mi ...
que puedo decir?? eso sono fuerte....me alegra que estes feliz nena, y si, por ende nos gusta romper las reglas (respecto a tus anteriores entradas) por que somos unos simples seres humanos mortales pecadores aaaah que deliciosa es la vida.....o no??
ResponderEliminardisculpa por no comentarte, pero ya no tengo internet, bueno mas bien, un equipo ala mano como antes, me acabo de mudar de estado por cuestiones de la escuela asi que bueno, eso de la soledad me agrada....LIBERTAD!!!